¿Sabes cómo tener ojos abiertos para ver lo invisible? ¿Crees que ya no tienes salida? ¿Te sientes derrotado por los problemas familiares, económicos o emocionales? ¿Le has pedido a Dios que te aclare la visión para ver lo que Él tiene para ti? Si quieres profundizar en este tema te invito a leer esta Cápsula divina. 💊
17 Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
2 Reyes 6:17 [RV60]
Este relato muestra a Eliseo y a su criado rodeados por el ejército enemigo. Esta situación era aterradora para el criado, ya que solo veía peligro, derrota y muerte. ¿Cuál es tu realidad en este momento? Quizás te sientes como el criado, pero Dios te dice no temás. Abre tus ojos espirituales y mira quiénes pelean por ti.
Ora de forma clara y precisa
Justamente, Eliseo veía otra realidad, su oración fue clara y precisa: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Eliseo veía otra realidad, veía la presencia activa y poderosa de Dios protegiéndolos. La diferencia no estaba en el problema, sino en la visión.
Si notas, Eliseo no ora para que desaparezca el enemigo, sino para que Dios abriera los ojos de su criado. Lo que nos enseña que muchas veces el mayor milagro no es que cambien las circunstancias, sino que cambie nuestra manera de verlas.
Pide a Dios que abra tus ojos espirituales
Cuando Dios abre nuestros ojos espirituales entendemos que no estamos solos y que su poder está obrando, aunque no lo percibamos. Aunque no lo veas, Dios está contigo, pídele a Dios que abra tus ojos espirituales, que te ayude a percibir que no estás solo.
¡No estás solo, Dios te mostrará su poder!
Solo debes clamar a Dios para ver tu milagro
Dios siempre está ahí para escucharte, sólo tienes que pedirle que te muestre su poder y Él hará ¡Créelo!. Los carros y caballos de fuego representan el respaldo celestial, la intervención divina que siempre ha estado ahí, aun cuando el criado no la veía. Lo que revela una verdad profunda, aunque no lo creas, la realidad espiritual es más grande que la visible.
Lo que Dios hace no siempre se ve primero con los ojos naturales, pero eso no significa que no sea real.
Dios rodea a sus hijos con su presencia
¿Eres como el criado de Eliseo? o ¿Eres como Eliseo que oró a Dios para que su criado abriera sus ojos espirituales? Lamentablemente, muchas personas viven como el criado, dominadas del miedo, la ansiedad y la desesperanza porque solo miran lo que está frente a ellas. Sin embargo, esto no le sucede a los hijos confiados en Dios, porque saben que Él cuida y provee a los que en Él confían. Una persona con fe puede ver más allá del problema y confía que Dios está obrando a su favor.
Ora así: "Señor, abre mis ojos espirituales"
Es un buen momento para clamar a Dios y pedirle que abra tus ojos espirituales, que te dé una visión acerca del propósito que Él tiene para ti. Cuando tus ojos espirituales se abren, el temor pierde fuerza y la confianza en Dios se levanta. Es ahí cuando logras comprender que los que están contigo son más que los están en tu contra.
No te rindas ante una dificultad, pídele a Dios que te muestre lo que Él ya está haciendo. Cuando lo hagas, notarás que cambiará tu manera de enfrentar los desafíos y fortalecerá tu fe.
¡Dios te bendiga grandemente!
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