¿Amas a Dios? ¿Amas a tu hermano? ¿Sabías que Dios te amó primero a ti? ¿Eres de los que vive con rencor, desprecio o indiferencia hacia los demás? ¿Sabes qué dice la Biblia acerca de amar a Dios y amar a tu hermano? Profunidiza en este tema en la Cápsula divina de hoy.💊
19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.
1 Juan 4:19-21 [RV60]
Cuando la Biblia dice: "Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero", nos revela el origen del amor verdadero. El amor cristiano no es una emoción pasajera ni un simple acto de buena voluntad; sino que es una respuesta a una experiencia espiritual. Esto es producto de haber sido alcanzados por el amor de Dios.
Lo que significa que no amamos desde nuestras fuerzas, sino desde de la gracia que hemos recibido. Cuando entiendes cuánto te ha perdonado Dios, transforma tu manera de tratar a los demás.
El amor no solo en lo vertical
¿Cuándo hay problema? El problema surge cuando el amor se queda en lo vertical, esto es "yo y Dios". Este amor debe reflejarse también en lo horizontal, esto es: "yo y los demás". Juan es convincente porque sabe que es posible tener un discurso espiritual correcto, pero un corazón endurecido.
Esto significa que puedes orar, servir y hablar de Dios, pero si guardas rencor, resentimiento o desprecio, algo no está alineado. El texto no dice que el que odia a su hermano es "débil" o "inmaduro", sino dice: que es mentiroso. Lo que confronta la autenticidad de la fe.
Amar a otro implica una decisión consciente
En la vida cotidiana, el "hermano" no es solo quien te cae bien. Es amar a ese familiar que te decepcionó, el compañero que te habló mal, el hermano en la fe que no actuó como esperabas, o incluso la persona que piensa diferente a ti.
Amar a tu hermano no significa negar la justicia ni aceptar el abuso. Significa elegir responder desde el amor de Dios y no desde la carne. Muchas veces este amor se expresa en perdón, otras veces en límites sanos, y otras veces en silencio y oración.
Lo más importante es que no dejes que tu interior esté dominado por el odio, porque el odio contradice la naturaleza de Dios, que es amor.
El amor no es opcional ni selectivo
El mandamiento "el que ama a Dios, ame también a su hermano" nos enseña que el amor no es opcional ni selectivo. No podemos escoger a quien amar según nuestra conveniencia. Dios nos llama a amar como Él nos amó: con paciencia, misericordia y verdad.
Cada acto de amor que haces por tu hermano, aunque sea pequeño, es una evidencia visible de que Dios habita en ti.
¡Dios te bendiga!
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