Caminar con Dios más allá de las palabras

 

¿Sabes cuál es el deseo de Dios para tu vida? ¿Sabías que la Biblia enseña cómo debemos andar? Profundiza en este tema en la Cápsula divina de hoy💊 

10  para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

 11  fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad;

Colosenses 1:10-11 [RV60]

Conocer cómo agradar a Dios es esencial, en Colosenses 1: 10-11 el apóstol Pablo nos muestra que la fe verdadera se manifiesta en una vida que honra a Dios en lo cotidiano. Muchas personas que dicen conocer a Dios lamentablemente  no lo expresan con sus acciones, sin embargo, Dios es misericordioso y hace un llamado exhortando con amor. 

Una vida que agrada a Dios en todo

Esta oración: "Andéis como es digno del Señor, agradándole en todo" indica cómo es andar dignamente, claro está, esto no significa perfección, sino coherencia. Es decir, es vivir de tal forma que nuestras acciones, palabras y actitudes reflejen a Cristo. Si queremos agradar a Dios, es bueno preguntarnos diariamente: ¿Esto honra a Dios? ¿Esto refleja su carácter?

Es decir, no se trata solo de lo espiritual, sino también de cómo tratamos a otros, cómo hablamos, cómo trabajamos y cómo reaccionamos en medio de las pruebas.

Llevando fruto en toda buena obra

Una vida que agrada a Dios siempre produce fruto. Este fruto no es solo para beneficio personal, sino para bendecir a otros. Lo que significa que las buenas obras no nacen del esfuerzo que puedas hacer, sino de una relación viva que tengas con Dios. 

Cuando caminas con Dios, el amor, la bondad, el servicio y la obediencia comienzan a fluir de forma natural. Este fruto es la evidencia visible de una fe viva.

Creciendo en el conocimiento de Dios

Cuando caminamos con Dios el crecimiento espiritual no se detiene. Conocer a Dios no es solo acumular información bíblica, sino experimentarlo en la vida diaria. Mientras más lo conocemos, más confiamos en Él; y mientras más confiamos, más crecemos. 

Es un conocimiento que se fortalece en la oración, en la Palabra y en la obediencia práctica. 

Fortalecidos con el poder de su gloria

La vida cristiana no consiste en confiar en nuestras propias fuerzas, sino que Dios nos fortalece con su poder para enfrentar las luchas, resistir la tentación y permanecer firmes. Su poder se manifiesta especialmente cuando nos sentimos débiles.

Paciencia y longanimidad (fortaleza y firmeza) en las pruebas

El poder de Dios no siempre se muestra quitando los problemas, sino dándonos paciencia para soportar y longanimidad (fortaleza y firmeza) para amar, incluso cuando el proceso es largo y díficil. 

Esta paciencia nos ayuda a resistir, y la longanimidad nos permite seguir actuando con amor, aun cuando somos probados. 

Ahora que sabes que caminar con Dios va más allá de las palabras te invito a seguir a Cristo, propón en tu corazón crecer en conocimiento, agradar a Dios, pide fortaleza a Dios y persevera con paciencia. Recuerda que no caminas solo, Dios mismo te capacita para vivir una vida que le honre y refleje su gloria. 

¡Dios te bendiga!

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