Descubre el secreto de una mente en paz

 


¿Sabes cuál es el secreto de una mente en paz? ¿Eres de los que siempre busca satisfacer los deseos de la carne? ¿Has pensado en las decisiones que tomas a diario edifican tu vida? Si quieres profundizar en este tema te invito a leer la cápsula divina de hoy. 

5  Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

 6  Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

Romanos 8:5-6 [RV60]

Diariamente enfrentamos una elección, entre vivir guados por la carne o por el Espíritu. La carne siempre busca satisfacer sus deseos, complacer el ego y seguir el camino más fácil, aunque te aleje de Dios. En cambio, el Espíritu representa la nueva naturaleza que nace cuando Cristo habita en nosotros; una vida dirigida por su verdad, amor y propósito eterno. 

La mente revela la fuente

Pablo enseña que los que son de la carne piensan en las cosas de la carne. Esto significa que nuestros pensamientos muestran a quién pertenecemos. Si lo que domina nuestra mente son los placeres, el resentimiento, la vanidad o la comparación, estamos caminando en la carne. Pero cuando nuestra mente está llena de la Palabra, la gratitud y el deseo de agradar a Dios, entoncer el Espíritu nos gobierna.

7  Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. 

 Come y bebe, te dirá; 

 Mas su corazón no está contigo.

Proverbios 23:7 [RV60]

 ¿Qué sucede cuando seguimos los impulsos de la carne? 

Una persona guiada por la carne sigue sus impulsos, no demuestra tener paz, el gozo se apaga y su corazón se endurece. Lo que significa que la carne produce muerte espiritual, emocional y hasta física. 

La lucha es interna, pero la victoria es posible 

Aunque la lucha es interna. no se trata de perfección, sino de dirección. Todos sentimos la tensión entre la carne y el Espíritu. ¿Cuándo viene la victoria? La victoria viene cuando le permitimos al Espíritu Santo que tenga el control de nuestras vidas. Esto es posible cuando oras, meditas en la Palabra de Dios y obedeces la voz de Dios diariamente. Cada pequeña decisión espiritual fortalece nuestra nueva naturaleza.

Este es un buen día para que evalúes tus pensamientos, reflexiona y responde:

  •  ¿Qué ocupa más tu mente durante el día? 
  • Antes de reaccionar, pregunta: "¿Estoy respondiendo desde la carne o desde el Espíritu? 

Si sientes que tienes una lucha interna entre la carne y el Espíritu, haz esta oración:

"Señor, enséñame a pensar en las cosas del Espíritu.

Que cada pensamiento, palabra y acción reflejen tu presencia en mí.

Libérame de los deseos de la carne que me apartan de ti, 

Señor, lléname de tu vida y de tu paz cada día.

En el nombre de Jesús, amén."

¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! 

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