¿Estás viviendo una fe de oídas o una relación viva con Dios? ¿Sabías que no es suficiente saber que Dios existe; hay que encontrarse con Él? ¿Has experimentado el poder de Dios en tu vida? Si quieres profundizar en este tema, te invito a leer la cápsula divina de hoy. 💊
5 De oídas te había oído;
Mas ahora mis ojos te ven.
Job 42:5 [RV60]
Job 42:5 es un versículo breve, pero cargado de peso espiritual, marca la transición entre una fe heredada y una fe vivida, entre una relación lejana con Dios y una experiencia íntima y transformadora. Esto no es solo una expresión poética de Job, sino una declaración radical de conversión interior.
De oídas te había oído
Con esta frase, Job reconoce que su conocimiento de Dios había sido distante y dependiente de terceros. Él era un hombre justo, temeroso de Dios, pero aún así, no lo había visto con los ojos del corazón. Esta es la situación de muchos creyentes hoy:
- Conocen doctrinas, pero no al Dios vivo.
- Repiten versículos, pero no los han encarnado.
- Saben de milagros, pero no han confiado para vivir uno.
Este tipo de fe puede sostener por un tiempo, pero no tiene raíces profundas. Cuando llega la crisis, se desmorona o tambalea.
La crisis como catalizador del encuentro
La experiencia de Job no es común: perdió todo, sus bienes, sus hijos, su salud y aun así, mantuvo su fe. A pesar de esto, en medio de la oscuridad, sus conceptos de Dios fueron desafiados. Las respuestas humanas no bastaban. La religión no alcanzaba y la sabiduría de sus amigos era vacía.
Fue en ese profundo dolor donde comenzó a emerger la verdadera visión de Dios.
Despertar espiritual
Este "ver" no es físico, sino espiritual. Esto significa, percibir a Dios como realmente es, y no como creemos que es.
Asimismo, rendir el orgullo intelectual y quebrar toda autosuficiencia y reconocer que Dios no es un sistema de recompensas, sino un Ser soberano, majestuoso y amoroso.
Cuando Job ve a Dios se quebranta completamente. No exige respuestas, no pide explicaciones. Ver a Dios basta.
La humildad que sigue la revelación
Después de esta revelación, Job continúa diciendo: "Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza".
Aunque parece un rechazo de sí mismo en el sentido depresivo, no es así, sino una profunda humildad al ver la grandeza de Dios comparada con su pequeñez. Esta revelación verdadera siempre produce reverencia, quebranto y una trasnformación auténtica del carácter.
Si estás viviendo una fe de oídas, debes saber que no es suficiente saber que Dios existe; hoy es un buen día para encontrarte con Él. Dios está atento y disponible para aquellos que lo buscan de todo corazón. Cuando veas a Dios como Job, todo cambiará.
Si este post habló a tu vida compártelo con alguien más. ¡Dios te bendiga!
Comentarios
Publicar un comentario