¿Qué sucede cuando tus labios adoran, pero tu corazón calla? ¿Sabías que Dios no busca palabras bonitas, ni rituales vacíos? ¿Sabías que Dios examina el corazón? ¿Eres de los que aparenta y expresas devoción con tus labios, pero tu corazón está completamente alejado de Dios? Si quieres profundizar en este tema te invito a leer la cápsula divina de hoy. 💊
8 Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
9 Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.
Mateo 15:8-9 [RV60]
En los tiempos de Jesús, los fariseos sabían mucho de leyes y tradiciones, pero su religiosidad era superficial, enseñaban mandamientos creados por hombres como si fueran Dios, y vivían más por la apariencia que para mantenerse en comunión con Dios.
Cuando los labios cantan, pero el corazón calla
En Mateo 15:8-9 Jesús confronta una actitud peligrosa, esto es, la hipocrecía espiritual disfrazada de religiosidad. El problema no es lo que haces, sino desde dónde lo haces.
Para entender un poco más esta cápsula, usaremos un nombre como ejemplo, y éste es Amanda. Una mujer de 33 años que lidera un ministerio de alabanza en su iglesia. Siempre está presente en actividades, canta, ora en público y da consejos espirituales.
Amanda, tiene un dolor oculto y siente que Dios está lejos. Su fe es rutinaria. Sonríe en el altar, pero su corazón está frío. Una mujer que canta con excelencia, habla de Dios, pero Dios ve que su corazón ya no lo anhela. Ha sido absorbida por la rutina, la necesidad de aprobación y el activismo.
La Biblia nos enseña en este texto: "Este pueblo de labios me honra..." Esto es, TODO lo que Amanda hace...no tiene valor delante de Dios, si su corazón no le pertenece de verdad.
¿Qué debes hacer si te está sucediendo lo mismo que Amanda?
Logra una reconciliación interna: Debes dejar de enfocarte en tu imagen externa como líder y confrontar tu verdadero estado, que es la desconexión espiritual.
Vuelve al primer amor: Es bueno que te preguntes: ¿Recuerdo cuando lloraba en mi cuarto al orar? ¿Cuando leía la Biblia con hambre, no para predicar, sino para vivirla?
Rompe con las doctrinas de hombres: Parte de tus sequías viene de repetir frases, tradiciones y costumbres que no vienen de Dios, sino de la cultura religiosa.
Honra a Dios desde el corazón: Dios no busca que seas perfecto, sino auténtico. Que expreses la verdad en oración, aunque duela, y lo busques con sinceridad.
Si te arrepientes y rindes tu corazón a Dios otra vez, tu adoración será restaurada, tu ministerio florecerá desde la intimidad, y no desde el agotamiento. Dios no rechaza un corazón quebrantado y humillado.
¿Te identificas con Amanda? ¿Te has acostumbrado a servir sin amar? ¿Tu comunión es real...o es sólo un hábito social? ¿Es tu boca más activa que tu corazón?
Dios está llamando a su pueblo a una fe verdadera, que no viva de apariencias, sino de una relación viva.
Comentarios
Publicar un comentario