No todo conviene: Construye una vida que honra a Dios

 

¿Sabes que no todo conviene? ¿Has pensado cuántas cosas de las que haces no edifican? ¿Sabías que la Biblia dice que todo te es lícito, pero no todo conviene? Si quieres profundizar más acerca de este tema te invito a leer la cápsula divina de hoy. 💊

23  Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

1 Corintios 10:23 [RV60]

 En 1 Corintios 10:23 el apóstol Pablo nos enseña acerca de la libertad de la responsabilidad, donde Pablo nos recuerda que, aunque podemos hacer muchas cosas porque tenemos la libertad, no todo es de beneficio si no nos ayuda a crecer espiritualmente. 

1 Corintios es una carta escrita por el apóstol Pablo, dirigida a los Corintios, quienes vivían en una ciudad llena de idolatría y corrupción moral. El mensaje de Pablo fue mostrar a algunos creyentes que entendieron mal su libertad en Cristo y pensaban que podían hacer cualquier cosa sin tener consecuencias. 

En respuesta a estas acciones, Pablo establece un criterio de sabiduría, en el que enseña que a pesar de que algo esté permitido, no todo es realmente bueno y edificante.

¡Alerta ! No todo conviene

A pesar de que hay acciones que no sean pecado en sí mismas, pueden afectar tu vida, tu relación con Dios o con los demás. No es solamente que te preguntes si algo está permitido para ti, sino si es realmente bueno para ti.

Revisa tus decisiones 

Aunque algunas decisiones puede que no sean malas, tal vez no te edifiquen y no te ayuden a crecer o acercarte a Dios. Lo mejor es que te enfoques en lo que te fortalece y edifica espiritualmente, mentalmente y físicamente.

Pide a Dios discernimiento y madurez

Este versículo te invita a reflexionar antes de actuar. En lugar de pensar en lo que quiere hacer, lo primero es que tengas en cuenta el impacto de tus acciones en tu vida y en la de los demás. 

Principio de la libertad con responsabilidad

Jesús nos ha dado libertad, pero esto no signifca que hagamos lo que queremos, sino es saber elegir qué es lo que nos beneficia a nosotros y a los demás. A continuación, aquí tienes algunos ejemplos de cómo aplica el principio de la libertad con responsabilidad:

Analiza todo lo que consumes

 Esto es, revisar entretenimiento, redes sociales, comida y todo aquello que se ha hecho tendencia en tu vida. Después de que hagas el análisis, pregúntate a ti mismo: ¿Me beneficia espiritualmente o me aleja de Dios? ¿Me edifica o me llena de pensamientos negativos?

Revisa tu vocabulario y tus acciones

 ¿Tus palabras edifican a otros o los destruyen? o ¿Tus acciones reflejan a Cristo o son de tropiezo para otros?

Evalúa tus amistades

 Piensa si las amistades que tienes te acercan a Dios o te alejan de Dios; y pregúntate si eres luz en tus relaciones o permites que te arrastren a cosas que no te convienen.

Si sabes que lo que estás haciendo no te conviene, lo mejor es que hagas un alto en el camino y busques lo que edifica. Por ejemplo, lee la Biblia en lugar de consumir contenido vacío. Para crecer espiritualmente habla con Dios en lugar de distraerte en cosas sin sentido. Habla con amor en lugar de hablar mal de otros, esto te ayudará a reforzar tu relación con Dios. 

¡No se trata de lo que es permitido, sino de lo que te beneficia!

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