¿Qué haces cuando una persona está enojada y te insulta? ¿Has tratado alguna vez de discutir en un susurro? ¿Crees que la respuesta blanda quita la ira? ¿Es difícil discutir con alguien que insiste contestar de forma suave? Si quieres profundizar más acerca de este tema te invito a leer la cápsula divina de hoy. 💊
1 La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.
2 La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
Mas la boca de los necios hablará sandeces.
Proverbios 15:1-3 [RV60]
Las palabras acaloradas casi siempre provocan una respuesta airada. Este pasaje de proverbios nos enseña el poder de las palabras y cómo su uso puede traer paz o conflicto. Si quieres aplacar la ira y buscar la paz, lo ideal es elegir palabras amables.
¿Qué es una respuesta blanda?
Es una respuesta que se expresa con amor, humildad y paciencia. Esta forma de hablar puede calmar la ira de otra persona y de esta manera evitar que la situación tome otro color.
¿Qué es una respuesta áspera?
Es una respuesta agresiva, ofensiva y dura. En vez de solucionar el problema, provoca que el enojo aumente, lo que genera una gran discusión e incluso hasta la enemistad.
Una respuesta suave tiene poder
¿Sabías que una respuesta suave tiene poder? Si encuentras a una persona enojada o discutiendo, si respondes con calma y gentileza puedes calmar la situación. Si por el contrario, respondes con dureza solo empeoarará el problema. Lo que significa que controlar las emociones juegan un papel importante para elegir las palabras adecuadas y con sabiduría.
¿Quieres embellecer tu lenguaje?
Si quieres embellecer tu lenguaje, pide a Dios que te dé sabiduría para responder ante situaciones de conflicto. Las palabras sabias no solo transmiten conocimiento, sino que lo hacen de una manera que edifica y ayuda a los demás. Lo que no sucede con los necios que hablan sin pensar, que dicen cosas sin sentidos y que perjudican a otros.
Ser consciente de nuestras palabras
Nuestras palabras tienen el poder de construir o destruir. De allí, que es importante hablar con amor, sabiduría y paciencia, en lugar de dejarte llevar por la ira o la imprudencia.
Si una persona airada te insulta o te habla con enojo, puede que tu primera reacción sea responder con la misma dureza. Sin embargo, puedes ver en este versículo lo importante de responder con tranquilidad y respeto, esto ayudará a que la otra persona se calme. Claro está, esto no significa que debes permitir el abuso, sino que respondes con sabiduría y dominio propio.
El mejor ejemplo fue Jesús cuando lo acusaban e insultaban. Él no respondía con ira, sino con amor y sabiduría. Hoy Jesús nos enseña acerca de la importancia de construir con nuestras palabras y no destruir.
Si quieres mejorar tu relación con Dios y con los demás aplica estos principios en tu vida. Al aplicar estos principios fortaleces tu vida espiritual y reflejas el carácter de Cristo.
¡Calma la ira con palabras suaves!

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