¿Sabes qué es lo que te está impidiendo recibir lo nuevo de Dios? ¿Sabes cómo puedes recibir lo nuevo de Dios? ¿Sabías que Dios no derrama su bendición si mantienes la misma vida de pecado? Si quieres profundizar en este tema te invito a leer la Cápsula divina de hoy💊
16 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.
17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.
Mateo 9:16-17 [RV60]
Mateo 9:16-17 enseña cómo Jesús utiliza dos ilustraciones sencillas de la vida cotidiana de su tiempo para revelar una verdad espiritual poderosa, esto es, que no se puede recibir lo nuevo de Dios manteniendo las mismas estructuras del pasado. Tanto el remiendo nuevo en un vestido viejo como el vino nuevo en odres viejos terminan produciendo daño, pérdida y ruptura.
¿Qué es colocar un remiendo nuevo en un vestido viejo?
Jesús utiliza este ejemplo para mostrar cómo muchos quieren recibir bendiciones, unción o crecimiento, sin permitir que Dios toque su carácter. Aquí tienes qué significa colocar un remiendo nuevo en un vestido viejo:
- Orar más, pero sin rendir el orgullo.
- Ir a la iglesia, pero seguir con resentimientos.
- Buscar prosperidad, pero sin obediencia.
- Querer un "toque de Dios", pero sin compromiso.
Lo que significa, que el remiendo representa intentos superficiales, cambios cosméticos, esfuerzos humanos sin transformación interior.
Dios no derrama lo nuevo en odres viejos porque el vino nuevo presiona. La obra del Espíritu Santo exige expansión, fe y flexibilidad. Si quieres lo nuevo de Dios debes eliminar de tu vida el resentimiento, los hábitos del pasado, la incredulidad, actitudes viejas, estructuras de pecado y resistencia al cambio.
¿Qué sucede cuando intentas unir lo viejo y lo nuevo?
Cuando se une lo viejo y lo nuevo, se hace peor la rotura, esto es, cuando intentas unir lo viejo y lo nuevo, algo termina rompiéndose. En tiempos bíblicos, los odres eran de cuero, con el tiempo se endurecían, se volvían rígidos y quebradizos. Esto representa:
- Mentalidades tradicionales que se resisten al cambio.
- Hábitos pecaminosos arraigados.
- Actitudes rígidas.
- Falta de disposición para obedecer.
- Miedo, incredulidad o religiosidad.
- Formas antiguas de vivir, pensar y reaccionar.
Cuando el corazón se endurece, se vuelve incapaz de contener la vida del Espíritu. Dios no derrama su vino en vidas duras, renuentes, necias o aferradas al pasado.
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17 [RV60]
Dios quiere renovar tu vida
Jesús dice: "Echan el vino nuevo en odres nuevos". Esto es porque el odre viejo puede ser renovado. En la antiguedad, los odres se renovaban frotándolos con aceite hasta volverlos flexibles nuevamente. Espiritualmente, ese "aceite" representa:
- El Espíritu Santo.
- La oración.
- La Palabra de Dios.
- La humildad.
- La rendición.
- La adoración.
- La disposición a ser transformado.
Ahora que sabes lo que te está impidiendo recibir lo nuevo de Dios, debes saber que Él quiere reblandecer tu corazón, renovarte y hacerte capaz de contener lo que viene. Este es un buen momento para preguntarte: ¿Estoy tratando de vivir una vida nueva con las mismas actitudes de antes? ¿Estoy poniendo parches temporales donde Dios me pide una transformación profunda? ¿Quiero el vino nuevo, pero sin permitir que Dios renueve mis odres?
¡Dios tiene algo nuevo para ti, pero necesita un corazón renovado!
Comentarios
Publicar un comentario