¿Sabías que cuando el orgullo habla, la paz se apaga? ¿Sabes cuál es la raíz de muchas discusiones, conflictos y rupturas? ¿Eres de los que dice. "yo tengo la razón, "yo no necesito consejo", "yo sé más"? Te invito a profundizar en la cápsula divina de hoy, todavía estás a tiempo de disfrutar de la paz de Dios. 💊
10 Ciertamente la soberbia concebirá contienda;
Mas con los avisados está la sabiduría.
Proverbios 13:10 [RV60]
Proverbios fue escrito en gran parte por el rey Salomón, un hombre sabio de su tiempo, a quien Dios dio un corazón entendido para discernir entre el bien y el mal (1 Reyes 3:12). Este proverbio revela un principio eterno, que enseña que la raíz de muchas discusiones, es la soberbia del corazón.
¿Qué es la soberbia? Esta palabra en el hebreo "zadón" implica altivez, arrogancia o una actitud de autosuficiencia. Las personas soberbias son aquellas que dicen: "yo no necesito consejo" "yo tengo la razón", "a mí nadie me enseña". Esta semilla, según el texto, concibe contienda, es decir, que da a luz pleitos, división y disputas.
La soberbia apaga la dirección divina
Una persona soberbia causa división, lo que trae como consecuencia apagar la dirección divina. Esta persona está llena de orgullo, su oído espiritual se cierra y no escucha la voz de Dios. No está dispuesta a escuhar un consejo, no acepta corrección, y por tanto, pierde la guía del Espíritu Santo, que solo se presenta en corazones humildes.
Con los avisados está la sabiduría
La frase "Mas con los avisados está la sabiduría" significa "los prudentes", "los que escuchan", "los que son enseñables". Estos son los que se detienen antes de responder, que oran antes de actuar, que escuchan antes de discutir. En ellos Dios deposita su sabiduría, porque la humildad abre la puerta a la instrucción divina.
Ahora que sabes que cuando el orgullo habla, la paz se apaga, ten presente que cada vez que estés en una discusión, pregúntate: ¿qué está hablando: tu orgullo o tu deseo de paz?. Dios no puede guiar un corazón lleno de sí mismo, pero sí puede usar a quien reconoce su necesidad delante de Él.
¡Deja que Dios te guíe!
Comentarios
Publicar un comentario