¿Puedes vivir con alegría en tiempos difíciles?

 ¿Sientes que has fracasaso en lo que te has propuesto? ¿Sueles dejar que las circunstancias controlen tus sentimientos? ¿Parece que tus problemas son más grandes de lo que puedes soportar? Si quieres profundizar más acerca de este tema, hoy Dios tiene una palabra para ti. 💊


17  Aunque la higuera no florezca, 
 Ni en las vides haya frutos, 
 Aunque falte el producto del olivo, 
 Y los labrados no den mantenimiento, 
 Y las ovejas sean quitadas de la majada, 
 Y no haya vacas en los corrales; 
 
18  Con todo, yo me alegraré en Jehová, 
 Y me gozaré en el Dios de mi salvación. 
 
Habacuc 3:17-18 [RV60]

Aunque la visión tardara, espérala


El profeta Habacuc vivió en tiempos difíciles. Judá enfrentaba la amenaza de los babilonios, y la injusticia y el pecado abundaban. En el capítulo 1 de Habacuc puedes ver que el profeta se lamenta ante Dios y le pregunta por qué permite tanta maldad. ¿Le has hecho a Dios la misma pregunta que Habacuc? Te invito a leer la respuesta que Dios le dio en el capítulo 2, aquí te dejo el versículo 2:

3  Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.(A)
 
Habacuc 2:3 [RV60]

Hoy en Habacuc 3:17-18 podrás ver la respuesta de Habacuc antes los momentos más difíciles donde el fracaso de la cosecha y la muerte de los rebaños devastarían a Judá. Aunque esta situación fue devastadora, Habacuc pudo afirmar que aun en medio de los tiempos de hambruna se regocijaría en el Señor. Observa que a pesar de la adversidad que atraviesa Habacuc, no dejó que sus sentimientos lo dominaran, sino que mantuvo la fe en Dios y que le daría fortaleza. 

A pesar de que el profeta Habacuc se entristeció por el pecado y la corrupción que veía a su alrededor, decidió volcar su corazón a Dios. Hoy en día vemos mucha injusticia, a pesar de esto no permitas que la preocupación te haga dudar de Dios, ni te reveles en su contra.

¿Nada tiene sentido para ti?


Aun cuando ves que ya nada tiene sentido para ti, quiero decirte que avances, Dios tiene la última palabra, Él hará en ti y se glorificará en tu vida. Ten en cuenta que no hay problema tan grande que Dios no pueda solucionar. 

Habacuc no se enfocó en la crisis, sino que cambió su punto de vista y decidió confiar en Dios. Claro está, esto no significa que debes ignorar los problemas, sino aprender a vivirlos desde la perspectiva de Dios. 

Nota: ¿De qué depende la verdadera alegría?


La verdadera alegría no depende de las circunstancias externas, cuando conocemos a Dios, esta alegría viene de nuestra relación con Él. Piensa por un momento en lo que vivió Habacuc, donde la situación que describe es una crisis total, falta de cosechas, panorama desolador y pérdida de recursos. A pesar de esto, decidió alegrarse en Dios.

La fe no depende de lo que ves, aunque las cosas no vayan bien sigue confiando que Dios tiene el control de tu vida.Ten en cuenta que aunque no puedes cambiar las circunstancias sí puedes cambiar tu actitud ante ellas. A Dios le agrada que puedas tomar las palabras de Habacuc 3:18, él pudo decir: Con todo yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

¿Estás pasando por una crisis económica parecida a la crisis que atravesó Habacuc? Si es así, este es un buen momento para cambiar tu actitud ante la situación, elige alegrarte en Dios, acércate a Él y pídele dirección con un corazón sincero y humillado. 

¡La fe no depende de lo que vemos, sino de lo que no vemos!

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